Voluntariado Misionero Salesiano

¿Qué es el Voluntariado Misionero Salesiano (VMS)? 

Es el servicio solidario, realizado libre y gratuitamente por un joven (18 a 30 años), enviado y acogido por una comunidad, integrándose en el proyecto educativo-pastoral de una presencia salesiana o promovido por esta, con una suficiente continuidad de tiempo, motivado por la fe, con estilo misionero y según la pedagogía y espiritualidad de Don Bosco.


  • Es una experiencia de vida cristiana

  • Una vivencia de servicio y solidaridad en la sociedad

  • Un tiempo fuerte de compromiso cristiano, salesiano y social con aquellos que más lo necesitan

  • Una presencia eficaz y significativa en un ambiente salesiano y juvenil


 

El carisma de Don Bosco en el Voluntariado Misionero Salesiano

 

  • El amor preferencial por los jóvenes, especialmente los más pobres
  • La pedagogía de la bondad, expresión de una caridad concreta
  • Espíritu de familia: un estilo de relación humana serena y acogedora
  • Lo cotidiano como el espacio de respuesta a la propia vocación humana y cristiana
  • El optimismo y alegría de la vida
  • La confianza en los jóvenes como signo de esperanza

 


Perfil del Voluntario Misionero Salesiano

  • Posee actitud educativa y sensibilidad por los jóvenes, sobre todo los más necesitados.
  • Cuenta con la madurez humana y coherencia personal necesarias para ser una referencia educativa para los jóvenes.
  • Conoce, valora y vive el carisma salesiano.
  • Acepta el método educativo de Don Bosco y se integra en el proyecto educativo salesiano.
  • Está abierto a la búsqueda de Dios y desea brindar un servicio evangelizador.
  • Respeta la propuesta evangélica y los valores de las otras religiones y culturas.

 

¿Cómo ser Voluntarios?

  • Una vez manifestado el deseo de ser voluntario, se inicia un camino de preparación y acompañamiento
  • En este trayecto, el candidato buscará un acompañante que le ayude en su discernimiento, recibirá la formación necesaria para realizar la experiencia, y participará de un encuentro organizado por el equipo inspectorial.

¿Dónde y cuando?

  • Existen 3 posibles formas de VMS:
    • Voluntariado local: Realizando acciones concretas educativas, sociales y evangelizadoras, brindando desde 2 horas semanales, en un proyecto concreto, por un período acordado.
    • Voluntariado nacional: En una obra salesiana del propio país, brindando un servicio educativo, evangelizador y social por un período de por lo menos 15 días y como máximo un año.
    • Voluntariado internacional: en comunidades salesianas más necesitadas de Latinoamérica y África

Tres palabras


Voluntariado:

Consideramos cuatro aspectos universales que distinguen el voluntariado:

  1. Libremente
  2. Gratuitamente
  3. Servicio solidario en favor del bien común
  4. Suficiente continuidad

No se confunde el “voluntariado” con la colaboración u otras valiosas e importantes intervenciones educativas y de promoción humana (cooperación, contratación, servicio civil, servicio alternativo al militar, apoyo técnico, exigencia curricular, práctica profesional, intercambio cultural…). El voluntariado se realiza libremente, por solidaridad y en forma gratuita. Tiene una característica laical y profesional, especialmente cuando se trata de un voluntariado internacional, que exige una mayor competencia y preparación. La continuidad implica, por una parte, la suficiente dedicación de tiempo, orientativamente por un año, y por otra parte, una secuencia del proyecto, pues, se realiza en forma institucionalmente organizada.

Misionero:

Es un voluntariado que expresa la “alegría de evangelizar”. Las motivaciones de fondo brotan de la fe. Participa en el proceso de evangelización mediante su testimonio y su intervención profesional como forma de edificación del Reino de Dios. Este servicio se convierte, para quien lo realiza, en un camino de madurez cristiana de santidad juvenil. Su dimensión misionera conlleva salir de su propia tierra o comunidad para ir a servir en otros lugares testimoniando y anunciando al Señor. El voluntariado local es vivido plenamente con espíritu misionero, permaneciendo en el propio ambiente.

Salesiano:

El voluntariado está caracterizado por la afinidad al mundo juvenil, una educación pautada por el Sistema Preventivo, animada por el “da mihi animas”, con corazón oratoriano y en espíritu de familia. Es un servicio ligado a la comunidad religiosa salesiana e inserto en una comunidad educativa, con un proyecto educativo-pastoral. Es un voluntariado que tiene a Don Bosco como modelo inspirador. Esta tipicidad carismática delinea nuestra forma de ser Iglesia y de contribuir en la sociedad.

 

Características del VMS

El voluntariado misionero salesiano propone los valores del evangelio con el testimonio del servicio desinteresado y solidario en la educación y en el compromiso socio–político, que alcanza las realidades de la familia, del trabajo y de la cultura[1].

Las características más sobresalientes del VMS que pueden compartir todos los tipos de voluntariado en la misión salesiana, son:

  1. Laical: Participa del proyecto salesiano, uniendo su identidad laical con la religiosa en un movimiento educativo, social y misionero. Es un agente de transformación de la sociedad según los valores del Reino. Su profesionalidad es una riqueza particular para la misión.
  2. Juvenil: Vive su servicio con espíritu juvenil, en sintonía con aquellos a quienes van a servir, siendo sensible a su mundo y problemáticas. No se excluyen los jóvenes y adultos que aceptan las características del voluntariado.
  3. Misionero: Propone los valores del Evangelio, ofrece su testimonio y vive inspirándose en el evangelio. Está motivado por una visión de fe. Lleva su testimonio y la palabra de Dios fuera de su propio lugar. Es sensible y solidario con el mundo de la pobreza y la marginación juvenil, donde ve en los “pequeños” la presencia de Cristo.
  4. Salesiano: Tiene a Don Bosco como modelo, vive la Espiritualidad Juvenil Salesiana y se sirve del Sistema Preventivo como modelo y pedagogía en la acción, el criterio oratoriano lo lleva presente y la asistencia es su forma de estar entre los destinatarios con el espíritu del “da mihi animas”.
  5. Educativo: Se incorpora con preferencia en los programas de promoción humana, y actúa según el sistema preventivo. Se preocupa ante todo de la maduración personal y social aceptando el desafío de “educar educándose”.
  6. Sociopolítico: Se inserta activamente en la realidad socio–cultural, económica y política, y se compromete a transformarla en colaboración con las instituciones civiles y eclesiales. Sabe hacer una lectura profunda y crítica de la realidad.
  7. Comunitario: Vive en una comunidad religiosa, con los salesianos y/o con otros voluntarios, se inserta en una Comunidad Educativa, compartiendo su proyecto educativo–pastoral. Lo que permite vivir experiencias de grupo, que le ayudan a desarrollar los valores del diálogo y el don de sí. También es sensible a la interculturalidad sabiendo construir puentes con las diversas personas que encuentra en su misión.

[1] Dicasterio de la Pastoral Juvenil Cuadro de Referencia ,160.

 


DOCUMENTOS PARA DESCARGAR:

Proyecto VMS y Animación Misionera 2019

Ficha 1 – SOY YO… ESTA ES MI HISTORIA

Ficha 2 – SOY YO… ESTA ES MI PRESENTE

Ficha 3 – SOY YO…ESTE ES MI FUTURO

Ficha 4 – FAMILIA, ESCUELA DE VIDA

Ficha 5 – MI GRUPO, RECORTES DE AYER

Ficha 6 – MI GRUPO, RECORTE DE HOY

Ficha 7 – IGLESIA, COMUNIDAD DE DISCÍPULOS

Ficha 8 – LA IGLESIA… COMUNIDAD DE CREYENTES

Ficha 9 – LA SOCIEDAD, LUGAR DE ENCUENTRO Y ESPERANZA