Hoy más que nunca, los chicos del Oratorio Don Bosco de Santiago, sus familias y educadores ponen lo mejor de sí para que el estudio sea posible.

 

Desde el cierre de las escuelas a causa de la pandemia, los muchachos de nuestra residencia partieron para sus casas en el interior de la provincia de Santiago del estero (el monte santiagueño).

Desde allí y en la medida de las posibilidades han intentado seguir su aprendizaje a través de las clases virtuales.

Algunos tienen que recorrer varios kilómetros para pode tener señal de wifi y no siempre pueden acceder a ella.

 

 

Debido a todo esto y en diálogo con las escuelas donde asisten en la capital provincial comenzamos a pensar de qué manera seguir acompañándolos en su aprendizaje.

 

Las distancias, la falta de movilidad y de medios tecnológicos hicieron que esto no sea una tarea fácil.

 

Gracias al inicio de esta nueva fase del aislamiento social y obligatorio donde algunos servicios y muchas más personas pueden trasladarse de un lugar a otro, hemos podido ponernos en contacto con los comisionados de cada uno de los parajes donde viven las familias de nuestros muchachos. Conseguimos acercarles algunos materiales de estudio, sobre todo las cartillas que ha emitido la Nación para los distintos ciclos y un kit con útiles escolares (donaciones del Hiper Libertad).

 

 

Estamos agradecidos con muchas personas que hacen que esto sea posible: los directivos de las escuelas Nuestra Señora de Fátima y Campo Contreras, el Hiper Libertad que siempre nos ayuda con los kit de útiles escolares a inicio de año, los comisionados que tan generosamente están buscando los medios para acercarse al oratorio y recoger estos elementos para los chicos.

SIN COMENTARIOS

DEJA UN COMENTARIO