Por vez número 150, un grupo de salesianos se lanza a la aventura de viajar hacia rumbos desconocidos con un solo objetivo: anunciar a Cristo.

 

La Congregación Salesiana tiene un fuente componente misionero impregnado en su razón de ser y en su opción por los más débiles. Se trata de ir al encuentro del otro, de encontrarlo en su patio, ese que quizás me resulta extraño, comprender su lógica -o no- y charlar en un mismo idioma, que es el amor.

 

 

Los primeros que partieron a nuevos patios fueron diez jóvenes de Don Bosco, a quienes el santo despidió con un abrazo y un puñado de recuerdos el 11 de noviembre de 1875 en el Santuario de María Auxiliadora. Este lugar presenció también el último envío, celebrado el pasado 29 de septiembre.

 

36 Salesianos de Don Bosco y 12 Hijas de María Auxiliadora de entre 20 y 80 años se suman a los más de diez mil que, desde la primera expedición, “han recorrido caminos y lugares desconocidos en todos los continentes, han encontrado personas de todas las razas, han dado su vida para llevar el Evangelio a tantos jóvenes con los que Don Bosco solo había soñado” (ANS Info Salesiana).

 


 

 

En este marco, el Rector Mayor presentó a los enviados y adelantó:

” Hoy preparamos el terreno para lanzar la ‘llamada misionera’ para el 2019-2020 que como cada año se realizará en la fiesta de la Inmaculada, el 8 de diciembre. Quiero hacer un llamado misionero a todos los salesianos del mundo, desde este patio que vio nacer nuestra familia y un lugar donde se consolidó el Carisma Salesiano…”

 

Por Argentina Norte, estuvieron presentes: el P. Alexis Garro, recientemente ordenado sacerdote, y el Padre Inspector Gabriel Romero, que acompañó al joven misionero.

 

 

Para más información sobre la vocación misionera salesiana, te dejamos el Boletín Cagliero de octubre, mes de las misiones.

 

 

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