⛺ Del 1 al 4 de agosto se llevó adelante la experiencia EMAÚS del movimiento Cam.Re.Voc. en Villa Urquiza, Entre Ríos.

 

Unos 30 chicos y animadores de distintas comunidades compartieron una experiencia comunitaria única de encuentro personal con Cristo y los demás. El Emaús se realizó entre el 1 y 4 de agosto, y congregó a Camrevoquistas de Corrientes capital, Formosa, San José, Paraná, Santa Fe, Curuzú Cuatiá, Resistencia, Concepción del Uruguay, Rodeo del Medio y Ferré.

A través de diferentes talleres y actividades, los participantes van descubriendo y meditando el pasaje bíblico que relata en encuentro con Jesús de los discípulos que iban conversando por el camino. Sobre lo vivido, uno de los animadores cuenta:

 


“Es es la primera vez que me toca estar del otro lado en este retiro, lo que incluye haber transmitido el mensaje de Jesús y también haber aprendido de otros animadores, animandos y por qué no de los salesianos que nos acompañan como Don Bosco lo hacía con sus chicos del oratorio.
Este retiro simboliza mucho para mí, porque te deja algo más que una enseñanza, te deja amistades, momentos compartidos, encuentros y un montón de otras cosas, pero yo creo que lo más importante que uno se lleva es la convicción de que Cristo nos habla todo el tiempo, que sin lugar a dudas es algo único y hermoso. Y es más lindo aún el poder darse cuenta que ocurre a través de las cosas más sencillas en nuestro día a día.”
Facundo Lorenzo

 

 

Los aspectos que se tienen en cuenta a la hora de realizar las invitaciones es que los chicos tengan alrededor de 15 años y lleven algún tiempo en Cam.Re.Voc. que los ayude a prepararse para este momento, clave en las vivencias del Movimiento.

 

El Campamento de Reflexión Vocacional (Cam.Re.Voc) es un Movimiento salesiano que integra los valores, la espiritualidad y la dinámica oratoriana característica de Don Bosco. Su lema recuerda las palabras del mismo Jesús: “El que no vive para servir, no sirve para vivir”.

Para Facundo, de Corrientes, “no tiene comparación. Estoy más que agradecido con él y con todos los que lo integran, gracias a él soy quién soy hoy en día y es por eso que lo considero mi familia y lo llevo en lo más profundo del corazón.”

“La vocación él me enseñó y en el servicio me mostró a Cristo, en la Alegría la santidad y en el hermano a nosotros mismos”,

dice una de las canciones que los pibes entonan cada sábado. A diferencia de años anteriores -dice Facundo- hoy no puedo dejar de emocionarme al pensar que lo que dice es una gran verdad.

Colaboración de: Nathaniel Núñez, Curuzú Cuatiá

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