Los salesianos en la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible

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La respuesta de los Salesianos de Don Bosco a la Agenda 2030

Como parte del proceso para la plena implementación de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, nosotros, los Salesianos de Don Bosco, que trabajamos para crear ambientes propicios para empoderar a la juventud en más de 130 países, acogemos con esperanza la adopción de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Los Salesianos hemos participado en el proceso del “Grupo de Trabajo Abierto” a través de nuestra representación en ECOSOC en Nueva York y a través de redes de activismo y consulta, como la Red Don Bosco Network, la Red Don Bosco Internacional, la campaña de Advocacy en la India “Nine is Mine” y la formación de Clubes de Derechos Humanos en muchas partes de India.

Los Salesianos de Don Bosco, comprometidos desde nuestra constitución en 1859 con la promoción de la “juventud en situación de pobreza y abandono”, apoyamos el compromiso de los Estados Miembro de no dejar a nadie atrás en tanto que los Gobiernos, la Sociedad Civil, las Organizaciones Religiosas y el Sector Privado colaboremos con el cumplimiento de la Agenda 2030. Reconociendo las responsabilidades comunes pero diferenciadas de todas las partes, creemos que la agenda progresista y transformadora delineada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible sólo será alcanzada si todas las partes interesadas unimos esfuerzos para su implementación.

Derechos Humanos y la promoción del bien común

Creyendo en el valor intrínseco y en la dignidad de todas las personas, y comprometidos con la promoción del bien común, valoramos que se cite explícitamente a los derechos humanos como principio fundamental articulado tanto en el Preámbulo como en la Declaración del Documento Final. Así mismo valoramos que se centre en el respeto a los derechos humanos y la protección y la promoción de ellos en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).1 Creemos que la óptica de los derechos humanos debe seguir guiando el discurso y la realización de la Agenda 2030.

Los derechos humanos son protegidos y garantizados allí en donde haya participación. Para los Salesianos, esto significa que se debe incluir la participación de los jóvenes, los cuales no son sólo meros receptores de beneficios por ser parte de la sociedad, sino también agentes transformadores de sus sociedades. Así como lo señala el Consejo de Seguridad de la ONU “La juventud debería estar involucrada activamente en la formación de la paz y contribuir en la justicia y en la conciliación”2: su entusiasmo, creatividad y pasión deben estar incluidos en la creación del mundo que todos queremos.

1 Párrafo 19, Declaración “Nosotros reafirmamos la importancia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos así como otros instrumentos internacionales relacionados con los derechos humanos y leyes internacionales. Nosotros enfatizamos las responsabilidades de todos los Estados en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas al respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y libertades fundamentales para todos sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen social o nacional, nacimiento, discapacida des o cualquier otro estatus”.
2 S/RES/2250 (2015), Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, Resolución 2250 (2015), 9 de diciembre, 2015
Nuestra experiencia, que se muestra en el “Parlamento de los niños y la gente” y en organizaciones de base similares, nos lleva a la necesidad de incluir la voz de la juventud eminentemente clara hacia nosotros. Dejar fuera la voz de nuestros mayores grupos de interés, especialmente los jóvenes, nos merma a todos.

La educación de alta calidad es la clave: Apostando por el Objetivo 4

Los Salesianos de Don Bosco tenemos departamentos y proyectos dirigidos a muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, nos gustaría centrar especial atención en el cuarto Objetivo, el de Educación. Creemos que la educación de alta calidad es tanto un derecho como una necesidad para la juventud. Forma la base de cualquier sociedad que busca mejorar las vidas y el bienestar de todos sus miembros. La educación de calidad es un elemento fundamental del Desarrollo Humano y es el primer estímulo para la creación de un mundo mejor.

La educación ayuda a los jóvenes a darse cuenta de todo su potencial intelectual, social y espiritual a la vez que desarrollan su carácter y sus habilidades para tomar decisiones morales y el compromiso de luchar por el Desarrollo. Nosotros, Salesianos de Don Bosco, acompañamos a los jóvenes en este viaje de autoconocimiento a través de iniciativas educativas, tanto en los sectores formales como no formales. Nuestra opción preferencial por los jóvenes, especialmente por aquellos que enfrentan mayor necesidad, nos conduce a trabajar por ellos “donde quiera que estén”, en las condiciones en las que viven, escuchando atentamente a sus dudas y aspiraciones, y apoyándoles en hacerles ver y reconocer nuevas posibilidades para sus vidas.

Actualmente, nuestro amplio sistema educativo atiende a más de 1,2 millones de estudiantes en cerca de 4,000 escuelas desde nivel preescolar hasta universitario. Además, servimos a igual número de menores y jóvenes a través de una variada red de Centros Juveniles, Redes de Jóvenes, Organizaciones Juveniles de Voluntariado y Tiempo Libre. Brindamos una formación holística, tanto técnica como académica, en contextos formales y no formales, dedicada a la formación integral de la juventud para que ellos puedan ser individuos íntegros que contribuyan con su tiempo y talentos al fortalecimiento de sus familias y comunidades. Damos énfasis al rol esencial de la formación ética y el desarrollo de todos los talentos artísticos y atléticos de los jóvenes en un ambiente alegre, propicio y seguro. Así mismo, proporcionamos programas de alfabetización, cursos de integración social, formación para el desarrollo de habilidades, educación en derechos humanos y formación para facilitar una vida autónoma para aquellos que viven con discapacidades.

Los Salesianos enfatizamos la importancia de educar y guiar a la infancia, a la juventud y a los adultos en “ciudadanía global”. Nosotros dotamos a la juventud con habilidades que les permitan contribuir activamente en un mundo justo, inclusivo y sostenible, en concordancia con el octavo Objetivo de Desarrollo Sostenible. La ciudadanía global en la que educamos se caracteriza por cualidades que el proyecto educativo de Don Bosco suscita en la juventud: pensamiento crítico, aprendizaje comprometido y solidaridad con otros. Esto les lleva a un crecimiento en libertad, responsable y colaborativo.
Los Salesianos acentuamos la importancia de dotar a todos los jóvenes con habilidades técnicas de alto nivel, de forma inclusiva, con el objetivo de prepararles para el mundo laboral. Los jóvenes son acompañados a lo largo de su formación y en las etapas tempranas de inserción en el mundo laboral. Nuestras relaciones a largo plazo con empresas e industrias en muchos países nos han permitido establecer prácticas profesionales en condiciones justas y sin explotación. Estas alianzas muchas veces han facilitado la transición a un empleo de tiempo completo para los jóvenes.

Comprometidos con la “importancia de la educación en la promoción de la tolerancia, que implica la aceptación por parte del público y su respeto por la diversidad, incluso con respecto a la expresión religiosa”3, estamos convencidos de que una alianza duradera y efectiva entre las partes interesadas, entre otras, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, comunidades de fe, el sector privado y otras organizaciones de base, es esencial para el cumplimento del
cuarto objetivo de los ODS e insta a los Estados Miembros para asegurar su formación. Animamos intensamente la participación de la juventud en este proceso.

Implementación, monitorización y seguimiento: Se necesitan directrices claras y un enfoque participativo

El seguimiento y el mecanismo de revisión delineado en el documento ponen un fuerte énfasis en la naturaleza voluntaria de esta revisión. La misma carece de tiempos claros y mecanismos para evaluar el proceso en la consecución de los Objetivos y Metas y no esboza cómo puede participar la sociedad civil en este proceso de evaluación. Nos gustaría contar con directrices claras articuladas para asegurar la participación de aquellos afectados directamente por la implementación de los Objetivos, incluyendo a los jóvenes. Todas las partes interesadas deben tener un rol en el diseño, implementación, monitoreo y evaluación de las políticas y programas iniciados para implementar los ODS. Una monitorización participativa es esencial para una implementación exitosa de la Agenda 2030.

A medida que el proceso de determinación de indicadores está concluyendo, notamos la voluntad de seguir refinando los indicadores para adaptarlos e incorporar nuevas percepciones acerca de lo que debe de ser medido como parte del proceso de implementación de los ODS. Nosotros animamos a la inclusión de investigación cualitativa y a escuchar las voces de aquellos afectados directamente por las políticas en la evaluación de la efectividad de los programas. Como es comúnmente señalado, no todo lo que puede ser contabilizado cuenta, y no todo lo que cuenta puede ser contabilizado.

Nuestra llamada: ¡Que nadie se quede atrás!

Reconociendo el dedicado esfuerzo de todos los representantes de los Estados Miembros y la experta co- facilitación de los embajadores Macharia Kamau y David Donoghue en lograr como resultado un documento consensuado que sea universal en su aplicación, los Salesianos de Don Bosco queremos alentar a todas las partes interesadas a comprometerse a implementar totalmente esta ambiciosa agenda. Como Organización de la Sociedad Civil inspirada por la fe, pensamos que la protección y la

3 A/HRC/RES/28/18, Organización de las Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, Resolución 28/18 sobre
“Libertad religiosa y de credo”, 7 de abril, 2015.
promoción de la vida humana y la dignidad desde el momento de la concepción es clave para esta implementación. Cualquier cosa que sea contraria a ello, debe ser evitada.

Como Salesianos de Don Bosco estamos comprometidos con la implementación de los ODS y a movilizar a los jóvenes para acompañar este proceso. Nuestro punto de partida es el/la joven en sí mismo/a. A través de la educación apoyamos a los jóvenes a desarrollar una vida autónoma en sus comunidades locales. En este contexto, nos esforzamos por proveer una educación de calidad que incluya el aumento de la concienciación de los jóvenes para que ellos profundicen en el entendimiento de su ciudadanía global y los derechos y obligaciones asociados con esta ciudadanía. Apoyar a los jóvenes en el entendimiento y reivindicación de sus derechos humanos y comprometerles en esfuerzos locales para movilizar a sus comunidades para crear una sociedad más justa, equitativa e inclusiva, es
esencial para nuestro método educativo: el “sistema preventivo”4. Dada la necesidad para asegurar una
educación de calidad, holística e inclusiva para todos y para atender la llamada de no dejar a nadie atrás, apelamos a lo siguiente:

Garantizar educación formal, no formal y profesional de calidad para TODOS los jóvenes a nivel local, nacional, regional e internacional. Ésta debe tener una perspectiva de género, ser inclusiva y accesible para personas con discapacidad.
Asegurar el acceso a la educación tanto las de regiones rurales como en zonas aisladas. Donde quiera que sea necesario, proveyendo transporte necesario hacia y desde la escuela.
Proporcionar a todos los recursos necesarios para equipar completamente las escuelas y centros educativos no formales para asegurar que se puede crear un ambiente educativo lo más sólido posible para el fortalecimiento de capacidades.
Apoyar el rol complementario de los proveedores de la educación no formal en la educación de los jóvenes, especialmente aquellos con menores posibilidades de acceso a educación formal.
Formar alianzas público-privadas que faciliten el acceso a aquellos estudiantes que siguen un plan de estudios tecnológico, independientemente de sus identidades de género o de sus antecedentes étnicos, sociales, culturales o discapacidades tanto en las áreas rurales y urbanas para entrar al mundo del trabajo.
Revisar el currículo de todos los niveles, en consulta con los jóvenes, y asegurarse de que la Educación en Derechos Humanos y la formación en sostenibilidad ambiental estén presentes en todos los aspectos de la educación y sean transversales a todos los cursos, asignaturas y programas de educación no formal.
Brindar especial atención al Desarrollo de un ambiente de enseñanza y aprendizaje holístico que se dirija a las necesidades de la juventud marginada y a aquellos con capacidades de aprendizaje diferentes.
Proporcionar oportunidades educativas para migrantes y refugiados, aquellos en crisis o en situaciones de emergencia.
Asegurar el acceso a educación de calidad para niños y niñas a través de la eliminación de barreras financieras y garantizar ambientes escolares seguros

4 Este enfoque trata de prever problemas y crear un ambiente propicio para prevenir las consecuencias negativas de las acciones. Es una intervención social sistemática más que una asistencia efímera. Ésta remedia la exclusión al dirigirse directamente a las causas. Esta crea una mentalidad social en un nivel cultural y político para promover el bien común y los derechos humanos.
Superar la discriminación de género a través de la incorporación de una perspectiva inclusive de género durante todo el plan de estudios, en la formación de profesores, materiales de enseñanza y en la organización y provisión de la educación.
Abordar el asunto de explotación infantil, ya sea sexual o laboral. Se necesita el firme compromiso de liberar a los niños de estas formas modernas de esclavitud para que ellos puedan avanzar en su educación.
Cualificar a los profesores y fortalecer las capacidades de gestión de centros escolares y profesorado a través de la provisión de tutorías y formación continua a nivel técnico y pedagógico.
Asegurar la participación de los padres en el proceso educativo y formar alianzas sólidas con las familias.

Con y para la juventud: Formando Jóvenes líderes para combatir la pobreza a través de la
Educación

La pobreza pone en riesgo la educación y el desarrollo de los jóvenes. Ésta les niega el acceso a habilidades esenciales y al conocimiento que necesitan para participar plenamente en un mundo cada vez más globalizado. Creemos que la educación es la clave para vencer la pobreza en todas sus formas, en cualquier lugar. Es esencial para promover y asegurar el bien común. Como Salesianos estamos dedicados a la inclusión social de todas las personas y, consistentemente, trabajamos para eliminar cualquier barrera estructural que lo impida. Es imperativo que tengamos una colaboración sistemática entre los grupos de interés, incluyendo instituciones y programas educativos, para confrontar la pobreza y la exclusión sistemática.

Como Salesianos de Don Bosco, estamos comprometidos con los jóvenes para ayudarles a desarrollar todos sus talentos y competencias. A través de la colaboración con empresas locales, organizaciones de la sociedad civil y gobiernos, hemos formado a muchos jóvenes para convertirse en trabajadores y profesionales cualificados, honrados ciudadanos y miembros activos de sus sociedades locales. Juntos con los jóvenes continuaremos luchando por un mundo más justo, equitativo e inclusivo que la Agenda
2030 propone y que los Estados Miembros se han comprometido a lograr.

Documento elaborado y firmado por:

Don Bosco Network www.donbosconetwork.org
e-mail: info@donbosconetwork.org

Aprobado por:

Salesianos de Don Bosco Consejo General
Las organizaciones que participan en la elaboración del documento:

Salesian Missions (ECOSOC status, United States), Volontariato Internazionale per lo Sviluppo(ECOSOC status Italy), Via Don Bosco, (Belgium)
Don Bosco International (Belgium), Don Bosco Youth-Net (Belgium), Jovenes y Desarrollo (Spain), Misiones Salesianas (Spain), BREADS (India),
Don Bosco Mission (Germany), Salezjanski Wolontariat Misyjny (Poland), Don Bosco Network (Italy)

Los firmantes:

Don Bosco Development Outreach-Network (Kenya) Don Bosco Youth Network (West Africa) People’s Action For Rural Awkening (India) BoscoNet (India)
Don Bosco Mondo (Germany)

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