Emprender con los demás

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Su nombre es Martín Pelozo. Tiene 33 años y se dedica a la carpintería. Actualmente vive en Corrientes, dónde se recibió técnico electromecánico y técnico electrónico, por lo que la energía es parte de su vida y la aplica a todo lo que hace: fabrica muebles de madera en su carpintería, dicta cursos de capacitación de oficios de carpintería y electricidad en la comunidad Salesiana de Domingo y Laura, y cómo si esto fuera poco, fue elegido en un concurso provincial como el joven emprendedor del año 2014.
Y un dato que no es menor, Martín es “millonario”. Sí, de esos apasionados que le gusta mostrar la camiseta del club de sus amores, que juegan en silencio en toda la cancha y, que por sobre todo, entiende el sentido de la solidaridad.
En Primera Persona, Pelozo, un jugador con experiencia y picardía de potrero.

¿Martín, jugas al fútbol?

Si, por lo menos una vez por semana intento jugar un poco. Por supuesto, siempre con la camiseta de River.

¿Y en el equipo de Domingo y Laura?

Luego de que falleciera mi mamá en el año 2002 necesitaba respuestas, tratar de entender. Fue cuando a fines de ese año me invitan a participar del coro de la comunidad, y ahí estuve hasta el 2004 tocando la guitarra, luego participe de grupos, hasta que decidí formar un grupo que se dedicara a enseñar oficios sin olvidar lo pastoral. También integre el oratorio de Domingo y Laura en (fue ahí donde conocí a Don Bosco en toda magnitud y a Cristo en el prójimo, hermosos recuerdos). También colaboré con el grupo Buen Pastor, grupo que trabaja con chicos en riesgos que luchan por salir adelante.

Hablando de salir adelante, me contaron que hace algunos años comenzaste a fabricar escobas con material reciclable.

Sí, no fue fácil. Decidí hacer una escoba que pudiera usarla en mi taller y que sea duradera. Y lo logré, fue tan duradera que ya han pasado 6 años y recién se empieza a deformar. Pero era un mal negocio si quería venderlas, imagínate que si vendía una no podía volver a vendérsela a la misma persona en años. Hasta que en el 2014 encontré la forma de acelerar la fabricación del producto, utilizando algo más de material y acortando la vida útil del producto logrando que dure el doble que una escoba convencional.

Y llego el premio al esfuerzo. Contanos un poco sobre la distinción que recibiste hace dos años

Todo comenzó cuando me inscribí en el concurso provincial Corrientes Emprende 2014 en el que participamos 120 proyectos seleccionados de toda la provincia. Después de esta etapa fuimos capacitados por profesionales de la UNNE durante 2 meses en el que quedaron sólo 50 proyectos con tutores asignados. Luego de presentar el plan de trabajo final, sólo quedamos 20 finalistas que tuvimos que defender nuestros trabajos delante de una mesa directiva, para luego conocer a los ganadores de dicho concurso. Felizmente saque el primer lugar.

Y la solidaridad en tu vida ha estado muy presente. Te ayudaron y vos ayudas a otros a seguir adelante.

Por suerte mis padres me inculcaron buenos valores y uno de ellos fue la solidaridad, y gracias a mi entorno seguí con esos valores. Los amigos también son fundamentales, uno de ellos decía: “rodéate de buenas personas y se una de ellas”. Y es lo que traté de hacer.
Lo que más necesitaba era un espacio físico para trabajar, y gracias al director de la obra salesiana conseguí un lugar en la comunidad, ahí pude hacer funcionar el taller de fabricación de escobas (con botellas). En ese lugar puedo dictar las clases de este oficio y permitirme seguir soñando. Ahora estoy tratando de conseguir caños estructurales y hierros para poder fabricar más máquinas y ampliar la producción.

En algún momento vi una foto de tu primera escoba, era roja y blanca. ¿Pura coincidencia o si te encargan alguna azul y amarilla la vas a hacer también?

Risas. No existen las casualidades. En realidad acá se consiguen las botellas plásticas de 2 colores, las blancas y las verdes y los capuchones para escobas son rojos. Buscaré la forma de darle diferentes colores para complacer a la mayor cantidad posibles de clientes.

¿Y si la gente de Belgrano de Córdoba te pide una partida de productos todos celestes?
Risas. ¿En Córdoba no hay un equipo que lleva los “Gloriosos” colores rojo y blanco?

Y para cerrar, ¿sí fueras un DT que le dirías a los chicos que quieren entrar a la cancha del emprendedurismo?

Que no tengan miedo y que a los sueños hay que perseguirlos hasta alcanzarlos. Y una vez que se los alcanzan, los objetivos se multiplican y también las responsabilidades, pero haciendo las cosas como nos dice Don Bosco (buenos cristianos y honrados ciudadanos) todos nuestros esfuerzos serán recompensados.
No dejen de aprender, practiquen mucho y enseñen sus conocimientos a quienes los necesitan, no dejen de enseñar y por tal motivo no dejen de aprender.

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